De manera discriminatoria las comisiones de regulación vienen legislando en contra de la Costa Caribe
Foto
Zona Cero

Share:

Los duros golpes de la CRA y la Creg contra los usuarios de la Costa Caribe

Las decisiones y castigos de las comisiones no reflejan la realidad climática de la Región.

Las comisiones de Regulación de Agua Potable y Saneamiento (CRA) y de Energía y Gas (Creg) siguen adoptando controvertidas decisiones que afectan directamente el bolsillo de los usuarios de la Costa Caribe, muy encima de los de otras regiones del país.

Para el ciudadano común, las determinaciones de los comisionados están alejadas de la realidad, especialmente cuando se trata de decisiones relacionadas con el fenómeno de El Niño.

En el caso de la CRA, la reciente decisión de castigar lo que denominan “consumos excesivos” de agua, no consulta la realidad climática de la Región Caribe.

Para nadie es un secreto que las altas temperaturas de la Costa, que cada vez son más intensas, obligan a un mayor consumo de agua, por razones de higiene personal, necesidades domésticas y hasta de permanente hidratación. Es decir, no se trata de consumos caprichosos sino absolutamente necesarios para poder enfrentar las altas temperaturas.

El típico ejemplo de ello sucedió durante el partido Colombia vs Perú, en el Estadio Metropolitano, cuando el árbitro tuvo que suspender el partido para que los protagonistas pudieran hidratarse, ante la insoportable temperatura. Y no es la primera vez que algo similar ocurre en un partido en el Metropolitano.

En la reciente decisión la CRA incluyó, sin contemplación alguna, la totalidad de los departamentos de la Costa Caribe para castigarles a los usuarios los “consumos excesivos” que, en la mayor parte de los casos son más necesarios que injustificados.

Caso contrario es el de otras regiones que cuentan con una refrescante temperatura.

Esta comisión la integran los Ministros de Vivienda, Medio Ambiente y Salud, la Superintendente de Servicios Públicos (con voz, pero sin voto), el director de Planeación Nacional y cuatro expertos comisionados por un término de 4 años.

Con el fenómeno de El Niño también se presenta otro hecho singular. Ante la necesidad de conservar los almacenamientos en los embalses, el sistema eléctrico nacional recurre a la generación térmica, cuya producción es más costosa que la hidroeléctrica.

Esto hace que el valor del kilovatio/hora aumente en la Bolsa de Energía, donde, como su nombre lo indica, es negociada diariamente en las cantidades que lo requieran los interesados. Lo complicado del caso es que si un comercializador no cuenta con contratos a largo plazo que mantengan los precios y acude a la Bolsa, necesariamente tendría que comprar la energía más cara y, como consecuencia de ello, trasladar el mayor valor a los usuarios.

Sin embargo, en el caso contrario, con la ocurrencia del fenómeno de La Niña, cuando la energía que predomina es la hidroeléctrica, los precios no solo no disminuyen sino que, por el contrario, aumentan de manera puntual todos los meses, pese a los recurrentes apagones.

Todo ello significa que los usuarios de la Costa son los más castigados, con El Niño y La Niña, por cuenta de unas comisiones reguladoras que no tienen en cuenta las realidades de las regiones, en especial la del Caribe colombiano.

A lo anterior se suma el hecho de que Comisión de Regulación de Energía y Gas, integrada por el Ministro de Minas, el director de Planeación Nacional, la Superintendente de Servicios Públicos (con voz, pero sin voto) y 8 expertos nombrados por el término de 4 años, sigue en deuda con la Costa en relación con las tarifas de gas.

Aparentemente, en su más reciente decisión, la Creg le habría dado la “buena nueva” a la Región en el sentido de que las tarifas del gas no tendrían un aumento superior al de la inflación.

Sin embargo, lo que el Ministro de Minas, Tomás González y los comisionados de la Creg le ocultaron a la Costa fue que dentro de la fórmula nunca fue considerada la inclusión del WTI (West Texas Intermadiate), el índice estadounidense de Texas y Oklahoma que sirve como referencia para fijar el precio de otras corrientes de crudo.

La corriente del WTI ha registrado una sustancial baja, mientras que el precio local sigue en aumento, sin ninguna justificación, lo cual ha sido objeto de permanentes cuestionamientos.

Otro duro y discriminatorio golpe contra los usuarios de la Región, como los que ya acostumbran las comisiones reguladoras, que legislan desde las frías oficinas, muy alejadas de las cálidas regiones.

 

Más sobre este tema: